Tratamientos
Adolescentes:
- Abordamos aquellas señales que día a día irrumpen provocando malestar, teniendo en cuenta cómo son vividas por el paciente, para comenzar a tomar contacto con las emociones que generan.
- Exploramos problemáticas comunes, como la desmotivación y el desinterés en las tareas diarias, el aburrimiento, la sensación de soledad y vacío, el aislamiento, la dificultad en las elecciones (qué me gusta, qué quiero estudiar, de qué quiero trabajar).
- Además, al analizar de qué modo estas situaciones inciden en el entorno familiar, desarrollamos estrategias para mejorar los vínculos.
Adultos:
- Proponemos un proceso que tenga en cuenta el contexto del paciente: una gran gama de responsabilidades que van desde la familia, los hijos, la pareja y el trabajo hasta el cuidado de la propia salud.
- Ayudamos a descubrir situaciones críticas y dolorosas que en lo cotidiano sólo logran manifestarse como signos de ansiedad, angustia, insomnio, estrés, fobias y otros tantos síntomas físicos.
- Planteamos la necesidad de encontrar un ámbito de ocio y bienestar, dedicado al cuidado de uno mismo.